Despertarse y continuar nuestra existencia intermitente con esta idea dual del bien y el mal, implícita en cada paso es una verdadera condena. Mis marroquíes me hablan, orgullosos, de Haram (el pecado, lo prohibido) y de Halal (la virtud, lo conveniente) como si fueran los únicos poseedores de esta, para ellos, revelación indiscutible de la que quieren hacerme partícipe (porque...-y les cito- yo soy muy buena, sólo me falta convertirme al islamismo para conseguir la bendición total) cuando esta polaridad o disociación de las cosas forma parte de las creencias del ser humano aquí y allí, desde el cristianismo o desde el islamismo. Y no entro en otras religiones que conozco menos. Hemos crecido en la dualidad, nos han educado en la polaridad, vemos mejor el espacio entre contrarios que otra cosa. Su Haram y su Halal es nuestro bien y nuestro mal, no hay diferencia.
Y yo que, sin duda, después de muerta me quemaré en el infierno -según los cristianos extremistas y según los musulmanes convencidos, y en ambos casos por idénticas razones- no puedo ver esta dualidad más que como una condena, como un error, como una estupidez, como una limitación.
Si la música es haram yo quiero ser pecadora; si la culpa es halal yo quiero arder en el infierno; si beber vino es haram, yo quiero emborracharme hasta la risa; si la sumisión es halal, yo quiero ser libre; si amar es haram yo quiero ser la mayor amante, si llorar es halal yo quiero sacar la lengua a la tristeza.
Creo en lo divino, repudio lo religioso; creo en la magia, aborrezco lo normativo sin fundamento temporalizado; amo la libertad, rechazo los dogmas gratuitos seguidos por costumbre y sin reflexión; creo en la unión de los contrarios, en la complementariedad de todo lo que conforma el universo, en que bien y mal conviven -deben convivir todavía- y crean armonía, a pesar de todo.
Me enternezco.
Uaaauuuu....Chapeau !!!!
ResponderEliminarXessscaaaa me sorprens...
Gràcies...
EliminarPer què et sorprenc? No creus que pugui pensar així o no creus que ho pugui dir així? o...? definitivament fa massa temps que no parlam en presència :) Besos!
Amén a tot!! què ha de dir una aquariana??
ResponderEliminarSaps que tinc una nova veïna? Vaig pensar amb tu i els teus marroquins...al pròxim cafè t'ho explico!
I més coses també! :)
Aferradetes ben dolces!
:) sí, tiram pel mateix cami...:)
EliminarJa m'ho contaràs idò! Fins aviat!
Si fos tant senzill com només dos pols, ja ho hauríem (n) resolt. Però multiplica per tres com a mínim si vols (presbiterians, budistes i animistes , i ja em descompto amb agnòstics i ateus) i jo hi posaria per multiplicar els set pecats capitals que deuen tenir els homòlegs en les altres creences...
ResponderEliminarI després de fer molts de números, afegeixi quatre paraules originiariament tibetanes: "mil monjos, mil religions".
Tot anirà bé mentre respecteu els límits.
Abraçada.
Clar, però em fa gràcia que religions tan iguals es mostrin com a tan diferents...:)
EliminarMaravillosa entrada... ¿A qué hemos dedicado los últimos milenios? Una mente bidimensional en un espaciotiempo de, al menos, cuatro.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por tus palabras en el blog ;-)
¿Y cuántos milenios más tardaremos en cambiar esto? :)
EliminarJo m´estremeixo cada vegada que escrius una cosa i és exactament la que jo penso.
ResponderEliminarComparteixo aquesta declaració de principis de de l´alfa fins a l´omega, des de l´a a la z iperquè no sé més abecedaris que si no....
:) ja ens hauríem d'haver acostumat, eh? Besades, guapa!
EliminarLas categorias solo sirven para limitarnos. Parafraseando la frase de aquel, ni haram ni halal, sino todo lo contrario ;)
ResponderEliminarYo creo que Haram es leer tu blog y Halal leer el mío. Soy una persona mucho más recta que tú :-)
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